Empiezo este artículo -después de un largo período de silencio y trabajo- porque me parece interesante compartir la siguiente reflexión jurídica alcanzada a partir de un análisis jurisprudencial del Tribunal Supremo.

La hipótesis es la creación jurisprudencial de un supuesto de nulidad de despido tácita y automática, iuris et de iure, cuando el trabajador despedido tiene sub iudice un proceso de cesión ilegal que deviene firme.

La cuestión que planteo es que por la vía de accionar frente a la cesión ilegal se admite la rehabilitación del vínculo laboral incluso aunque haya un despido firme declarado judicialmente improcedente  Y trae los mismos efectos que la declaración de un despido nulo. Es decir, la jurisprudencia de estas tres sentencias relacionadas es colosal y vigoriza incuestionablemente el instituto jurídico de la cesión ilegal. Su consecuencia más inmediata es la readmisión del trabajador en la empresa a elección del trabajador (ex. Art 43.4 ET). Pero su trascendencia procesal es la práctica creación ex novo de una nulidad automática no contemplada por el legislador. La doctrina que sientan estas tres sentencias coordinadas del Tribunal Supremo es la presunción de la nulidad iuris et de iure para el despido realizado al trabajador con un proceso sub iúdice de cesión ilegal, cuando después deviene firme.

Es un supuesto en palabras del TS de despido en fraude procesal  y se explica en los propios términos en que se conoce el fraude del artículo 6.4 del CC: “Los actos realizados al amparo del texto de una norma que persigan un resultado prohibido por el ordenamiento jurídico, o contrario a él, se considerarán ejecutados en fraude de ley y no impedirán la debida aplicación de la norma que se hubiere tratado de […]